repasando

Le sucedió a nuestro excelso director de museo, que recién llegado de vacaciones, y sin consultar con sus subordinados. Entro en la sala principal y allí se encontró que la susodicha sala estaba llena de lo que él considero basura. Llamo al servicio de limpieza, estos al principio quisieron protestar, pero el jefe es el jefe y después de algunas nada sutiles amenazas, cumplieron con su cometido escrupulosamente. Satisfecho por el trabajo bien hecho se aposento en su despacho, y se sintió, cosa que ya sabía, absolutamente imprescindible. Al mismo tiempo constato que estaba rodeado de inútiles. Cuando sus subordinados llegaron a trabajar, descubrieron con gran desolación que la exposición sobre residuos orgánicos había desaparecido. Tras el gran revuelo, tras la tragedia inminente. Una exposición que iba a ser inaugurada en la tarde del día de hoy, había desaparecido.

Un genio como el director, no podía cagarla de aquellas maneras. La exposición sobre por residuos orgánicos fue sustituida por la exposición: El vacio (como destino final para los residuos orgánicos)

La exposición fue un gran éxito tanto de crítica como de público.

Una vez más la sabiduría…

03/11/2009 13:51 Autor: luismerchan. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

repasan

Allí seguía, en su museo, la niña de sus ojos. No se le ha descrito por aquello de la educación. Lo conocí hace tanto tiempo… y sin embargo creo que nunca lo conoceré, pero ese es otro tema. Siempre con la razón a cuestas, la pesada razón, que acaba produciendo monstruos. Como contarlo si nunca llegué a conocerlo del todo. Lo de ser inmortalizado en aquella foto embadurnado de mierda de gallina, al principio lo desagrado en grado sumo. Pero el ego es grande y sus caminos infinitos. Él nunca lo expondría en su sacro santo lugar, pero verse expuesto y admirado en otro museo, aunque fuese bastante más pequeño que el suyo, le producía un cosquilleo y un placer cercano al orgasmo, creo no exagerar, pero uno no acaba de conocer nunca a los que le rodean. Tras aquel episodio, el de la mierda y la fotografía, que a cualquier mortal le hubiese desequilibrado. Él en cambio urdió mil estratagemas para volver a ser inmortalizado, se dejo caer, en una inauguración de una exposición en “su” museo, por las escaleras ante los periodistas, pero no consiguió que su imagen cayendo fuese lo suficientemente relevante para salir ni tan siquiera en los periódico de su provinciana ciudad, eso sí, se rompió tres costillas y estuvo cuatro meses de baja, lo cual siendo funcionario es bastante positivo…

Continuara…

26/10/2009 20:49 Autor: luismerchan. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Pasan

Pasan, son cosas que pasan, que duelen o no, según el día. Queda dentro, lleva tanto tiempo ahí, agazapado, que casi, si se pudiese ya estaría olvidado, pero no se puede olvidar, se puede enterrar, no olvidar. Así las cosas, no dejo de mirarme y verme como entre polvo, como atrapado en esa tela de araña que tanto tiempo hace que he superado... o eso creo, o eso veo. Resulta molesto, resulta molesto, resulta molesto, que todavía quiera un reconocimiento que sé que no voy a tener. por otro lado eso es lo que esconde el fracaso personal, no el mío, el de él. Ese que por respeto he decidido no nombrar. Ya en otros tiempos... el pasado a la basura, el presente... un cuento.

Tenía miedo de volver la mirada, de saber dónde había estado y cómo. Ahora que era el "director del museo" era el que más sabia de arte del mundo, Ya le había sucedido en otras ocasiones, fue un gran experto en teatro y supo vender esa imagen que hoy en día seguía vigente. Puede que hubiese tenido que llorar un poco para conseguirlo, pero la dignidad , la interior, no es algo que ahora, puede que nunca, le hubiese importado mucho. Ese aire de superioridad que había adquirido, puede que siempre hubiese estado ahí. antes cuando lo observaba, lo hacía con miedo ahora que puedo mirarlo... Allí en su museo, este experto en arte, con la sensibilidad a flor de piel, de la piel del ano, pero piel al fin y al cabo. dejaba transcurrir el tiempo. este encantador de serpientes, que se vanagloria de sí mismo y sus "proezas". éste que guarda y no reparte, que hace tiempo se fue y los que se alojaban cerca de él, en esos corazones, en esos, como yo, que hace tiempo supimos que la sombra, hacerle sombra, no era lo más gratificante para su ego. el ego escondido de todas las miradas. el yo sé y tú no. sus yoes, o como quiera que se escriba. convergían en el yo supremo, en el lavadero de sus vómitos. ¿Qué dirán? ¿quién dirá? para que no digan: te jodo. 

Allí, en su museo, una mañana se convirtió en obra de arte, efímero, pero arte. un gran pozal de mierda le cayó encima y lo petrificó. Un artista de esos que están, que todo lo ven, lo fotografió e inmortalizó. En su museo no se pudo exponer, pero...

25/10/2009 18:29 Autor: luismerchan. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

sin perseverar

Este el tiempo de los pequeños tiranos, de yo por el yo. El tiempo del quiero esto y lo quiero ya. El tiempo de los padres siervo, del te doy lo que quieres, pero déjame en paz. El tiempo de la paciencia agotada, el tiempo del ya estoy mayor, el tiempo de la rendición anunciada. Este tiempo, de la felicidad superlativa, el tiempo del compromiso limitado. Este fin de semana te toca a ti, el que viene a mí. Este tiempo del reparto equitativo, tiempo del: mi mama tiene un nuevo marido al que también he de llamar papa y mi papa tiene una nueva novia a la que he de llamar simplemente, Carolina.

Tiempos de despropósitos continuados. Este, yo, que reflexiona en una piscina rodeada de montañas y que se había impuesto unos deberes para este verano, que por pereza o un exceso de responsabilidad paterna; hasta la fecha no he escrito nada. Tenemos al abogado pendiente, o eso creo. Asumo esta responsabilidad, como un reportero de guerra. Sin saber muy bien por dónde caerán las bombas.

El (la) pequeñ@ tiran@ me reclama y como el cordero que asumo que soy; voy presto a su llamada, intentando no perder demasiada dignidad, en aquello que me solicite. Víctima pues de este trasiego  he estado a punto de dejar este cometido que me había impuesto, antes de comenzar mis vacaciones

Pequeños chantajes diarios, esto por aquello; así es el discurrir de estos días, por otro lado placenteros y satisfechos.

Así comienzan los diarios de de Canfranc Estación. Asumiendo la derrota como principio de un agradable verano.

Primer día:

Son las fiestas de Canfranc Estación, llegada con buen tiempo y Paula ligeramente cansada. Begoña en casa espera, con el cigarro en la boca y un libro entre las manos. Comentario a parte la bata de andar por casa que se ha colocado Begoña, digna de la más digna de las abuelas. Son ya doce años desde que compramos el piso de Canfranc, y posiblemente es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida. Para Paula, mi hija, Canfrac Estación es su pueblo y donde quiere vivir cuando sea mayor – porque no hay ladrones – Hemos dejado los calores de Zaragoza y aquí estamos, dispuestos a enfrentarnos a los rigores de los boleros y pasodobles. Afortunadamente está cansada y nos vamos a la cama después de cenar. Primer día, prueba superada.

 

Segundo día:

17/09/2009 18:57 Autor: luismerchan. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

decepción

Decepción, hay en ésta un dolor, algo que encima te hace sentirte culpable. Es difícil esconderse de ella, aunque no quieras te sientes como un cubo de basura. ¡Qué le den por culo al mundo! Soy como soy, eso no se debe cambiar. Paula ha sabido hoy que sus compis,isótopas, no irán a la misma clase que ella. Eso genera decepción, no tanto en Paula: verla llorar siempre te ablanda, como en nosotros. Pero bueno hay confianza y esto es una decepción pasajera. Dicho esto y temiendo volverme demasiado cotidiano, y asustar a los pocos, muchos y eternamente agradecido, lectores que de vez en cuando se asoman a este blog.

 

 

Siempre que se confesaba le ardía la entrepierna, eso le mortificaba todavía más e intentaba alejarse del confesionario. El miedo al pecado lo obsesionaba, quería el perdón, lo ansiaba, pero al mismo tiempo…

No conocía a su confesor, éste era anónimo, un ser humano dentro del confesionario, una voz, nada más que eso una voz que lo absolvía de sus malos pensamientos y pequeños pecados. Una voz que enervaba lo que se enerva, una voz que poblaba sus noches, sus sueños, sus poluciones. Cambió de confesionario, lo mismo. Cambió de parroquia, lo mismo. Se hizo psicoanalizar, se hizo travesti, se humilló ante los hombres y ante Dios, busco el perdón en el dolor, como Santa Teresa, pensaba. Se arrastró por la inmundicia, por el lodo de las bajas pasiones. Para acabar delante de aquel confesionario, nuevamente, dispuesto a terminar de una vez por todas con aquel suplicio que lo atormentaba. Se arrodilló, recitó sus pecados y esperó la absolución;ésta llegó, aquella voz que se asemejaba a todas las voces, lo absolvió, lo que no pudo calmar fue la enorme erección que embotaba sus sentidos. Aquello tenía que terminar, se levantó, corrió la cortina tras la cual se ocultaba el nacimiento de todos sus males, la primera impresión, lo perturbó, la erección se torno en flacidez instantáneamente. Tras la cortina un ordenador acoplado a unos altavoces lo habían perdonado de sus pecados, y lo había conducido por los terrenos de la perdición. Tras aquello, jamás volvió a pecar, al menos pecados que mereciesen la pena ser perdonados.

Con el tiempo, quemó un par de confesionarios y aquello lo liberó por completo. Algunas tardes, por aquello del lodo y la pasión recuperaba su travestida época y dejaba que los instintos se apoderasen de él.

07/09/2009 17:22 Autor: luismerchan. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

regreso II

Regresar tiene algo de perdida y mucho de desolación. En la foto, la no hecha, puede verse el azul del mar, las olas le dan vida, a pesar de ser una fotografía, hay tanta gente que es difícil buscar y encontrar a una persona determinada, difícil, pero no imposible. Casi todos dan la espalda a la cámara, las sombrillas, la multitud de ellas, nos sitúan en un día cálido, a la derecha se ve, sobre las rocas, un castillo. El mar está cálido, de ahí que haya tanta gente dentro del agua. Tras la foto, se lee: Peñiscola, agosto 2009.

 

El agua está realmente fría, ningún día en todo el año, el sol consigue calentarla. Aquí no hay foto ni verdadera ni imaginaria, Paula, seis años, obliga a su padre, cuarenta y siete a bañarse con ella. Así son los padres de ahora una niña de seis años obliga a su padre de cuarenta y siete a bañarse en las frías aguas de la piscina de Canfranc estación. El resto de los días ella se ha bañado con él, hoy después de que su padre se lance al agua, ella se lo piensa mejor y decide que hoy no se baña. Su padre la anima, ella no se baña. Su padre sale del agua, sabiendo de antemano que ella se va a enfadar, la coge en volandas, veinte y pocos quilos contra setenta y mucho, la coge en volandas y la lanza dentro de la piscina. La próxima hora es tan previsible que no merece la pena hablar de ella.

Estas vacaciones, piensa el padre, han sido todo un reto y cuando se mira en el espejo se siente satisfecho de su hija y de él mismo.

01/09/2009 17:09 Autor: luismerchan. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

regreso

Regreso, retorno a mis quehaceres diarios y las faltas de ortografía. regreso y me encuentro con John Berger y me conmueve, como siempre, y remueve cosas dentro que sé que ahí estan, pero que es bueno que te las recuerden.

He pasado unas vacaciones de verdad, sin ensayos, sin progamaciones de Pilares, solamente Paula un poco de Luisa y olvido. he escrito lo que no pensaba escribir y no lo que si pensaba. he descubierto que, aunque agotador, puedo estar y disfrutar de mi hija.

un cuento: Hace tiempo que me dejo ir, que no quiero llegar. Que como aborto me soporto mejor que como existencia. Tras las rejas, lo mejor, dicen, plantarle cara a la vida. Nunca he sido de esos que le plantan cara a la vida, no quiero pasarme la vida regándome. Hace tiempo que no sé nada de lo circundante, tras estos muros me voy marchitando. no tengo tus letras, tus puntos suspensivos, tus días dibujados en el recuerdo de mi memoria. Ahora que dejo la pereza, la lenta discusión, eterna, de lo que he de hacer o no hacer. me despido, no para siempre, nada es para siempre. todo lo que permanece duele, me lo dijiste... si lo hiciste no lo he guardado. acepto la derrota desde que tu vida resulto inexistente. es hora de comer. dejo a un lado los recuerdos y me despacho...

27/08/2009 13:48 Autor: luismerchan. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

días

Pasan los días y descuido este cuaderno de vidas e historias. He pasado un tiempo un tanto loco, con demasiadas cosas en la cabeza, muchas de ellas gratificantes. El lunar, siempre lo hay, no merece la pena ni nombrarlo (crítico que criticas, ¿quién te critica a ti?

Este año vacaciones con Paula, los dos solos, es por un lado aterrador y por otro creo que va a ser una experiencia increible, para conocernos y vernos más de cerca.

Un cuento: Solía esconderse de ella, bueno de todas ellas. Miraba de reojo, al acercarse, cualquiera de ellas, bajaba la cabeza y la escondía cual avestruz. Todos los días escribía en su cuaderno: De hoy no pasa. Ese hoy siempre pasaba, y pasaba. Era como esa canción: A la lima y al limón... pero al contrario.

Ella que lo miraba todos los días, que todos los días cuando se cruzaban queria decirle que levantase la cabeza, que deseaba perderse en aquellos ojos que nunca había conseguido ver. ella que todos los días escribía en su cuaderno: De hoy no pasa, ese hoy que siempre pasaba, pasaba

Un día ella no paso y él la espero...

Un día él no paso y ella lo espero...

Siguieron así unos años

Un día, una semana, un mes, él dejo de pasar

Un día, una semana, un mes, ella lo espero

En un lugar remoto, en una isla, ella estaba de vacaciones, triste. Había ido para olvidar

En un lugar remoto, en una isla, él deambulaba, se escondió allí, no quería volver a verla. No podía soportar el dolor.

Fue como todos aquellos días, él agacho la cabeza y ella paso de largo. (Un momento estoy contento y no quiero dejarlos así)

Fue como todos aquellos días, se cruzaron en una calle, el quiso agachar la cabeza, pero no pudo, ella se perdió en aquellos ojos.

Sin decir una sola palabra juntaron sus labios y en ese mismo instante supieron que... (Sigo contento) ... por fin habian encontrado el sentido de vivir.

09/07/2009 11:32 Autor: luismerchan. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

el vientre del mar I

Deriva: Mar. Dicho de navegar o flotar. A merced de la corriente o del viento.

           Sin dirección o propósito fijo, a merced de las circunstancias

(Real Academia Española)

 

Dos hombres a la deriva, náufragos en esta existencia reducida o a merced de las circunstancias, con un propósito fijo: dos existencias que se complementan y nutren.

La espera, lento discurrir del tiempo, la sal como alimento, la sed como calvario, morir de sed en la inmensidad del océano.

Lo primero es el comienzo, iniciatico viaje, lo segundo un cuchillo, lo tercero la vida...

Discurre esta deriva, este naufragio, este devenir a merced de las olas, del viento, con recurrentes paralelismos a la existencia globalizada de un mundo que nos arroja al mar de las circunstancias sin dirección o propósito, a merced de la corriente o el viento.

Pies anclados en la balsa, nada donde asirse, los pies a modo de clavos, fijados a la madera, a merced del vaivén, del terrible mecer de unas olas que te llaman: Las sirenas de Ulises.

Quimérico resulta todo desplazamiento en pos de una vida mejor, una trashumancia hacia el caos. Esta falta de enraizamiento nos relega, nos deriva hacia un sueño, que forzosamente acaba en pesadilla. ¿Quién nos rescata de esa pesadilla? ¿Somos acaso la pesadilla misma?

La discursiva rutina de la existencia, obligados a adecuarse en esta cambiante zozobra que conlleva aceptarse y adaptarse con el mero objetivo de supervivir. En la mano que me da de comer se esconde la mano que cercena, que amputa la vida.

Esta esperanza que nos devora, que nos obliga a dar el siguiente paso, clavado a la balsa, clavado a la vida, si el mar no nos devora, el todo, que es vivir, se transforma en odio, no existe la posibilidad del perdón, no es posible redimirse de los pecados cometidos en el instante este que significa, que conduce a esta deriva.

¿Puede la sencilla muerte obligarnos a dar el paso definitivo?

Unos u otros enfrentados a un mismo objetivo.

Cuando esto termine, no podré conciliar el sueño.

20/04/2009 13:14 Autor: luismerchan. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

pasa el tiempo

Ha pasado algo de tiempo desde la última vez. No es que tenga mucho que escribir. Hoy no ha comenzado bien. Bueno

20/04/2009 13:12 Autor: luismerchan. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.


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