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luismerchan

ABcdE...

ABcdE...

Soy sincero: me hubiese gustado saber de ti. He debido hacer algo tan terrible que...

Un cuento: Cómo digas algo más te rajo la cara, esas fueron sus últimas palabras, tras salir de sus labios, ella le lanzo el cuchillo con el cual estaba pelando las patatas, para la tortilla de la cena, el cuchillo salió de entre sus dedos y con una precisión, a veces la casualidad es así, profesional lo clavo en el centro de su corazón. No fue queriendo, pero se alegro de ello, no se pueden prever las consecuencias de estos actos. La niña tenía en ese momento 11 meses, pasó en prisión con su madre hasta los 3 años, luego con su abuela, ella por buena conducta salió 1 año más tarde. Viven cerca de mi casa, son felices, yo se su historia y ella lo sabe, quedamos de vez en cuando, los jueves y los sábados, solos y los domingos con la niña, vamos al cine y esas cosas. Ella no quiere saber de irnos a vivir juntos, la entiendo.

 

Morticia

FELIZ CUMPLEAÑOS MORTICIA.

 

 

La acción se desarrolla en la mansión de Morticia, hoy es el día de su cumpleaños; en la estancia se encuentran, Fétido y Miércoles, con la propia Morticia.

Miércoles- Feliz cumpleaños mama

Fétido- Feliz cumpleaños, Morticia, Tengo un regalo para ti.

Morticia- Muchas gracias Fétido, no tenias que haberte molestado, ¿Qué es? Fétido ¿Qué es?

Fétido- (Le entrega un saco) Ábrelo tu misma

Miércoles- Ábrelo mama, ábrelo mama

Morticia- Ya voy hija mía no me atosigues. (Lo abre, aparece dentro del saco Mary Popins) ¡Oh¡ Fétido que regalo tan encantador. La voy a cocinar hoy mismo para nuestros invitados.

Miércoles- Que rico, que rico nos vamos a merendar a la pesada de Mary Popins, no le pongas ajos por favor mama.

Morticia- Como quieras niña mía.

Fétido- Pero a mí me gustan los ajos.

Miércoles- Pero a mi no.

Fétido- Por fa Morticia ponle ajos

Miércoles- Por fa mama no le pon...

Morticia- Basta se acabo, Vamos a preguntárselo a Mary. (Le suelta la mordaza que tiene en la boca) Perdona Mary, ¿Cómo prefieres que te cocinemos, con o sin ajo?

Mary- Lo cierto es que el ajo va muy bien para la circulación de la sangre, pero tiene un sabor un tanto peculiar y hay a quien no le gusta, por otro lado yo a mis niños todo se lo cocino con ajos, pero a mi mismamente, jamas me cocino con ajos, con cebolla si porque me encanta, pero con ajos jamas, lo que quiere decir que puesta en esta encrucijada y teniendo que decidir, sobre la cuestión que se me plantea...

Miércoles- Mama dile que se calle

Fétido- Si que me esta poniendo la cabeza como un bombo

Mary- Si los he molestado, no me queda mas remedio que disculparme, en mi defensa alegare, que he sido preguntada sobre una cuestión y lo único que he intentado ha sido responder lo más claramente posible, si bien ello os ha molestado o habéis intuido que mi respuesta no era del todo concisa o precisa, tengo...

Morticia- (Tapándole nuevamente la boca) Vale, vale te hemos entendido perfectamente, lo siento Fétido pero la cocinaremos sin ajo.

Fétido- Eso es injusto me quejare al comité de cocineros pro-ajos en las comidas, Miércoles eres una tonta

Miércoles- Y tu eres un bobalicón

Fétido- No me llames eso

Miércoles- Bobalicón, bobalicón

Morticia- Sois como niños, me voy a la cocina a cocinar a Mary. (Sale de la escena , arrastrando el saco. Se quedan en ella Miércoles y Fétido insultándose. Cuando llaman a la puerta)

Fétido- ¿Quién es? ¿Quién llama?

Alié- Soy Alié

Fétido-(Muy nervioso) a Alié, un momento  ahora mismo abro, dime querida sobrina ¿estoy feo?

Miércoles- (Irónica) Sí tío, estas feísimo

Fétido- (Abriendo la puerta) Pase distinguida y horrible bruja Alié, la más fea entre las feas, el espejo donde deberían mirarse el resto de las brujas

Alié- Me abrumas Fétido, (coqueta) si hoy vengo con el más humilde de mis vestidos, si me he levantado ojerosa, si estoy guapa

Fétido- No que va estas feísima

Miércoles- Creo que me van a entrar ganas de vomitar

Alié -¿ Te encuentras mal querida niña? ¿Te duele acaso la tripita?

Miércoles- No es que tanta cursilería me mata.

Alié- Que niña tan maleducada, es perfecta para ir a la escuela primaria de brujería.

Miércoles- Mama dice que este año ya podré hacer conjuros. (Vuelven a llamar a la puerta) Voy. (Entran Bitelchus y Griaule)

Bitelchus- Cumpleaños infeliz, cumpleaños infeliz te deseamos Morticia, cumpleaños infeliz.

Griaule- dime Bitel ¿A quien le estas cantando tan bonita serenata?

Bitel- A Morticia, pareces tonta hoy es su cumpleaños

Griaule- No si eso ya lo sé, a quien no veo es a Morticia, ¿a quien le cantas mendrugo? (Entra Martes, hermana de Miércoles)

Martes- Hola, hola y hola ¿cómo están ustedes?. (no recibe respuesta) ¡Bien¡, eso hay que responder: ¡Bien¡, venga otra vez ¿cómo están ustedes?

Todos- (De mala gana) Bien.

Martes- (Entusiasmada) Hola, hola, hola. ¿Cómo están ustedes?

Todos- (De peor gana) bien.

Martes- Otra vez, otra vez.

Bitelchus- Vale niña, déjalo para mañana.

Martes- (Haciendo caso omiso) Hola, hola, ho...

Bitelchus- (Interumpiendola) Te quieres callar

Martes- Que has dicho, guapo, que eres más guapo que el príncipe encantador.

Miércoles- Muy bien dicho hermanita.

Las dos- Guapo, so guapo.

Bitelchus- (Rabioso) Preciosas, hermosas, lindas flores del más excelso jardín, rosas tan bellas que haríais palidecer al sol.

Todos- Basta bitel deja de decir groserías.

Bitel- Sois tan bonitas que...

Las dos- (A grito pelado) ¡Mama¡ ¡Mama¡ tío Fétido dile algo. (Entra Morticia)

Morticia- ¿Qué gritos son estos? ¿Qué ocurre? ¿Quién me molesta cuando estoy cocinando?

Las dos- Bitel, mama que nos ha insultado.

Morticia- Que os ha hecho repelentes niñas.

Las dos- Ha dicho que somos bellas, hermosas, precio...

Morticia- ¿Cómo te atreves a insultar a las niñas, de una manera tan grosera?

Bitel- Yo, yo, yo, han sido ellas que me han provocado.

Griaule- Morticia, bitel por una vez tiene razón, ellas han empezado.

Morticia- Las dos castigadas, tendréis que ir al jardín.

Las dos- Pero mama.

Morticia- no hay peros que valgan, ¡fuera de mi vista¡ y nada de cazar gatos que estáis castigadas.

Griaule- Ya habéis oído a mama. (Salen de escena)

Morticia- Vuelvo a la cocina.

Bitel- Puedo ayudarte Morticia, por cierto, cumpleaños infeliz, cumpleaños infeliz te deseamos Todos...

Griaule- Calla pesado, calla.

Bitel- (Modoso) Puedo darte un besito, Morticia.

Morticia- No

Bitel- Por fa

Morticia- No

Bitel- Por fa

Morticia- Esta bien, pero sólo uno, que te pones muy pesado cuando no esta mi marido.( Le da el beso, al tiempo que eructa) si piensas que así vas a conquistarme estas muy equivocado, no ves que eres un tapón comparado con mi Gómez. Vuelvo a la cocina, vienes Griaule.

Griaule- Encantada. (salen)

Alié- Bitel puedes dejarnos solos.

Bitel- No

Alié- No me enfades, te vas por las buenas o por las malas

Bitel- No me voy, hala te chinchas

Alié- (Le lanza un conjuro) Por las patas de la rana, en gato te conviertes y sales corriendo de aquí. (Comienza a maullar, se pone a cuatro patas, sale de escena. Al tiempo que Bitel sale de escena, Fétido se esconde tras una silla) Por fin solos querido Fétido. (Busca a Fétido pero no lo ve) ¿Fétido?

Fétido- (Desde detrás de la silla) Que

Alié- Pero que haces, deja de jugar y sal de ahí.

Fétido- No.

Alié- No seas niño, sal, ¿no tenias algo muy importante que decirme?

Fétido- Se me ha olvidado.

Alié- No me hagas enfadar, venga sal de la silla.(Fétido se niega con un movimiento de cabeza) Pues me voy (hace ademan de marcharse)

Fétido- (Sin salir de su parapeto) No te vayas

Alié- Pues ven aquí (hace un ademan de salir, pero regresa rápidamente a la silla) Me voy, adiós.

Fétido- (Sale corriendo de la silla) Te quieres, te quier... (regresa a la silla)

Alié- Si quiero ¿qué?, Fétido, me está cansando este juego, o me dices lo que quieres o me voy y no regreso jamás

Fétido- (Desde la silla) Te quieres, te quieres, te quieres, te quieres

Alié- Termina hijo mío que pareces un disco rallado.

Fétido- Yo, yo, yo... es que... bueno... yo quería... esto...

Alié- Hijo termina que me estas poniendo nerviosa

Fétido- (Muy bajito) ¿Te quieres casar conmigo?

Alié- ¿Qué?

Fétido- (Más bajo todavía) ¿Te quieres casar conmigo?

Alié- No te entiendo, acércate corazón.

Fétido-(Se esconde bajo la mesa)Yo... yo... (entra Griaule procedente de la cocina)

Griaule- Morticia está (ve a Fétido bajo la mesa) Pero Fétido ¿qué haces ahí?

Alié- Se me ha caído el anillo y Fétido me lo esta buscando ¿No es cierto fétido?

Fétido- (Azorado) Sí, sí busco el anillo, sí el anillo de Alíe.

Alíe- Bueno déjalo ya lo buscaremos más tarde, ahora tengo calor, vamos a dar un paseo por el jardín.

Griaule- Os acompaño

Alíe- ¡No¡

Griaule- ¿Porqué no ?

Alíe- pues porque, porque... Díselo tú, Fétido (llaman a la puerta)

Fétido- Porque llaman a la puerta y alguien tiene que abrir.

Alíe- Y tú Griaule, abrirás la puerta, luego si quieres te reúnes con nosotros en el jardín. (Salen Fétido y Alíe. Entra Cruella de Ville, lleva dos perros de peluche atados de una cadena)

Cruella- (Dándole dos besos a Griaule) Hola querida, donde se encuentra la que es un año más vieja. (Griaule no contesta, Cruella le esta pisando un pie) ¿Qué te ocurre querida te has quedado sin habla al ver mi esplendor? (Dicho esto se tira un sonoro pedo, lo cual provoca un ligero mareo en Griaule) ¿Te encuentras mal amor? Siéntate y toma aire (se tira otro sonoro pedo) Respira profundo, veras que pronto se te pasa (la sienta en una silla sentándose ella en otra, continua pisándole el pie) Ahora que estamos solas me gustaría comentarte una cosa que me tiene muy preocupada, he notado que vosotras. mis amigas, rehuís mi presencia, lo cierto es que no acierto a adivinar por qué. (un nuevo pedo)

Griaule- (Levantándose y apartándose lo más posible de Cruella) No me digas, deben de ser imaginaciones tuyas, ¿Qué motivos podríamos tener? (pedo) Eres nuestra amiga...

Cruella- Sí, os alejáis de mí sin ningún motivo, ya no me queréis, ya no queréis que sea vuestra amiga, (se pone a llorar)

Griaule- No llores, que todo son imaginaciones tuyas (se acerca a ella para abrazarla, pedo, se aleja tapándose la nariz)

Cruella- (Llorando a moco tendido) que desgraciada soy, que sola estoy en esta vida.

Griaule- Mujer no te lo tomes así, nosotras te queremos mucho

Cruella- ¿Cuanto?

Griaule- Mucho, mucho como la trucha al trucho

Cruella- (Mimosa) Y que más

Griaule- Más, más como el mero al calamar.

Cruella- Bueno si tú lo dices será verdad

Griaule- Pues claro mujer son todo imaginaciones tuyas (pedo, se acerca a Griaule, pisándole nuevamente)

Cruella- (Abrazándola) Os quiero, (dudando)  pero no estoy segura del todo.

Griaule- Ya empezamos otra vez, dime si te rehuimos ¿por qué Morticia te ha invitado a su cumple...

Cruella- Tienes razón, soy una desconfiada. (Llaman a la puerta, Cruella en voz alta) ¿Quién llama?

Hércules- Soy Hércules, abrid o derribaré la puerta

Griaule- Vaya, ese pesado otra vez, voy a esconderme debajo de la mesa, si pregunta por mí, dile que no me has visto (se mete bajo la mesa)

Cruella- Voy. (Entra Hércules, mirando hacia todas partes como buscando algo) ¿Buscas algo machote?

Hércules- (Rudo) Sí, me han dicho que han raptado a Mary Popins.

Cruella- A esa cursi, ¿quién iba a raptar a esa cursi? si es capaz de ponerte la cabeza como un bombo, si no para de hablar ni para respirar, y cuando se pone a cantar, cuando se pone a cantar, es insoportable.

Hércules- Puede que me equivoque en lo concerniente a Mary, pero no me puedes negar que en esta casa se encuentra, esa pécora de Griaule, porque la he visto entrar.

Cruella- Pues yo no la he visto, pero no estemos de pie pudiendo sentarnos, (Se sientan, Cruella pisa el pie de Hércules, al tiempo que un nuevo pedo nace de su interior. Hércules no da crédito a lo que sucede e intenta levantarse, Cruella lo retiene)¿ Se puede saber donde vas buen mozo?

Hércules- (Tapándose la nariz) A tomar aire fresco, que huele un poco mal.

Cruella- (Sin darse por aludida) Yo no huelo nada en especial, será que igual me estoy acatarrando.

Hércules- Será. (Nuevo pedo, de un salto se libera de Cruella, yendo a parar bajo la mesa) Vaya, vaya, vaya quien esta bajo la mesa, la pérfida Griaule, ya tenia yo ganas de verte, me las vas apagar todas juntas (La coge de una pierna y la saca de debajo de la mesa)

Cruella- (Haciéndose la despistada) Griaule, ¿donde estabas? si no te he visto al llegar, tal y como le explicaba, aquí al mozo recio.

Griaule- Suéltame, si no quieres que te convierta en una rana.

Hércules- Lo tienes claro (la zarandea)

Cruella- No seas bruto, muchachote, que Griaule es una dama

Hércules- ¿Una dama? No me hagas reír, una bruja, eso es lo que es.

Cruella- (Haciéndose la tonta) ¿Una bruja?

Hércules- Sí señora, una bruja.

Cruella- Me dejas de piedra

Griaule- Que me sueltes, me estoy cogiendo un cabreo

Cruella- Yo que tú, la soltaría.

Hércules- ¿Por qué?

Cruella- Por que acabaras balando como una oveja.

Hércules- ¿Quien yo?

Cruella- Sí, tú.

Griaule- No, no déjalo.

Hércules- (Tirando de Griaule) Sal de debajo de la mesa, so bruja.

Cruella- Yo iría con más delicadeza.

Hércules- No se preocupe señora que lo...

Cruella- (Coqueta) Señorita

Hércules- ¿Qué?

Cruella- Señorita, que soy soltera.

Hércules- Perdone, señorita.

Cruella- Así mucho mejor.

Griaule- Quieres dejar de tirar mendrugo.

Hércules- Encima con insultos, sal de debajo de la mesa.

Gruiaule- Como salga, te vas a enterar de lo que es bueno.

Hércules- A mí con amenazas.

Cruella- Tenga cuidado, lindo efebo, que va a terminar en el jardín pastando.

Hércules- No se preocupe linda dama, que soy hijo de un dios, y los hechizos me resbalan.

Griaule- (Irónica) ¿De verdad?

Hércules- Pues sí, que pasa.

Griaule- Nada, nada.

Hércules- (Tirando de Griaule) Venga bruja, sal de una vez que te voy a ajustar las cuentas.

Griaule- (Enfadada) Voy a salir, (sale) dices que los hechizos te resbalan.

Hércules- (Chulo) Pues sí.

Griaule- Viento del norte, viento del sur, en oveja te conviertes tu. (se convierte en una oveja, se pone a balar).

Cruella- Jolines Griaule, eres una malvada, parecía que yo le gustaba.

Griaule- Si es un pesado, es más pesado que Mary Popins.

Morticia- (Desde la cocina) Griaule.

Griaule- Si Morticia, ¿quieres algo?

Morticia- ¿Puedes venir un momento?

Griaule- Voy.

Cruella- (Pedo) Te acompaño.

Griaule- No, mejor quédate aquí, que todavía faltan algunos invitados.

Cruella- Bueno. (Sale Griaule,  llaman a la puerta, entra Utopía, madrastra de la princesa sin reino Galadriel)  ¡Utopía¡ qué alegría, cuanto tiempo sin verte.

Utopía- Sí, desde que me quitaste el novio, en la escuela de brujería.

Cruella- (haciéndose la despistada) No lo recuerdo.

Utopía- yo sí.

Cruella- Cuanto tiempo. (La abraza, le da dos besos, y como no, le pisa un pie. Utopía le devuelve el pisotón)

Utopía- Desde luego. ¿La familia qué tal?

Cruella- Bien gracias.

Utopía- ¿Y tu marido?

Cruella- ¿Qué marido?

Utopía- (Irónica) ¿Qué no te has casado?

Cruella- pues... no.

Utopía- Pues yo sí.

Cruella- (Desilusionada) Vaya... ¿Y tienes hijos?

Utopía- Hijos, lo que se dice hijos pues no, tengo una hijastra.

Cruella- ¿Y como es?

Utopía- Es, es... (avergonzada) Guapa.

Cruella- (No da crédito) ¡Nooo¡

Utopía- Sí.

Cruella- Que desgracia tan enorme.

Utopía- Sí.

Cruella- ¿Pero guapa, guapa?

Utopía- Sí. ¿Quieres conocerla?

Cruella- (Pedo, Utopía la mira con sorpresa, pero no dice nada) Sino queda más remedio.

Utopía- Entra rica. (No entra nadie) ¡Tonta entra¡ (Entra la hermosa Galadriel) Esto es mi hijastra.

Cruella-(Consternada) Que horror.

Utopía- Que te decía.

Cruella- No, no, si...

Galadriel- (haciendo una reverencia, saluda a Gruella, su educación es exquisita) Señora.

Cruella- Que horror.

Utopía- Siéntate. (gala se sienta al lado de Cruella) Qué desgraciada soy Cruel, Yo que he sido...

Cruel- Tranquila, no te sofoques, no merece la pena. (Pedro, Utopía y Gala la miran inquisidoramente) ¿Qué os pasa? ¿Por qué me miráis así?

Utopía- Te has tirado un pedo.

Cruella- ¿Quién yo?

Utopía- Sí, tú.

Cruella- ¡Nooo¡

Utopía- ¡Siii¡

Cruella- (Pedo) No te creo.

Utopía- Hija mía eres, eres...

Cruella- ¿Qué?

Utopía- Una pedorra.

Cruella- Yo no me tiro pedos.

Utopía- Sí te los tiras. (Pedo) Lo ves, te has tirado otro.

Gala- Señora, lo que dice mí madrastra es cierto, usted no para de tirarse pedos y de pisarnos los pies.

Cruella- (Mira sus pies y comprueba que ciertamente sus pies, pisan los de las demás) Lo de los pies es cierto.

Utopía- Lo de los pedos también.

Cruella- ¡Qué horror¡, ahora me doy cuenta de las cosas, nadie quiere estar conmigo, por que los piso y me tiro pedos continuamente. (se pone a llorar como una Magdalena)

Utopía- No llores, que tiene fácil solución.

Cruella- Sí claro, como a ti no te pasa.

Utopía- Mira, vamos al jardín en busca de unas hierbas, con las que haré una poción que curara tus males.

Cruella- ¡Oh¡ Utopía jamas sabré como agradecértelo.

Utopía- No tienes que agradecerme nada, buen favor que me hiciste quitándome ese novio tan pesado que tenia.

Cruella- (recordando el ayer) Si, desde luego que era un pesado.

Gala- Mami...

Utopía- A mi no me lames así imbécil, ¿qué quieres?

Gala- ¿Yo también voy al jardín?

Utopía- No rica, tu te quedas aquí, y abres la puerta si llaman.

Gala- Como ordenes ma...(salen de escena Cruella y Utopía, llaman a la puerta. Asustada) ¿Qui...? ¿Qui..? ¿Quién llama?.

Esmeralda- (desde fuera) Nosotras.

Gala- ¿Y quién sois vosotras?

Cindy- Pues nosotras.

Gala- Sí, ya sé que sois vosotras, pero, repito ¿quién sois vosotras.

Esmeralda- Somos Cindy y Esmeralda.

Gala- No os creo.

Cindy- Pues si no te lo crees, mira por la mirilla.

Gala: Que buena idea, gracias.(Abre, entran las mencionadas) ¡Hola¡ no sabéis el alivio que significa veros.

Cindy- Para el carro princesita (Esmeralda pone una silla, en el centro del escenario. Con aire detectivesco) ¿Y bien?

Gala- ¿Y bien? ¿Qué?

Esmeralda- No se haga la tonta acusada que será peor para usted en el juicio.

Gala- ¿Qué juicio?

Esmeralda- Repito, no intente reírse de esta investigación.

Cindy- ¡Siéntese¡ (hace caso omiso) repito ¡siéntese¡ (se sienta) Mejor así. Puede comenzar el interrogatorio.

Esmeralda- ¿Qué hizo usted en la tarde de ayer?

Gala- Estuve en el sindicato de Artistas y modelos.

Esmeralda- Muy interesante, tome nota sobre este echo, pues nos será muy útil para esclarecer el asunto que nos a traído hasta aquí.

Cindy- ¿Sabe quién es Mary Popins?

Gala- Pues claro.

Cindy- Tome nota, la acusada no niega su implicación en este delito.

Gala- ¿Qué delito?

Esmeralda- Continuemos. ¿Por qué rapto a Mary Popins?

Gala- Yo no he raptado a Mary Popins.

Cindy- Entonces como explica que el rastro de Mary Popins termine en esta casa.

Gala- Yo que sé.

Cindy- Vamos explíquese. Repito ¿porqué el rastro dejado por Mary Popins termina en esta su casa?

Gala- Esta no es mi casa.

Esmeralda- ¿Quieres quedarte con nosotras?.

Gala- No.

Esmeralda- ¿Entonces?.

Gala- Entonces... ¿Qué?.

Cindy- Si no vives en esta casa, puedes explicarnos ¿por qué nos has abierto la puerta?

Esmeralda- Eso, sí esta no fuese tu casa, no le abrirías a extraños.

Gala- He abierto, por que así me lo pidió mi madrastra.

Cindy- ¿Entonces esta es la casa de tu madrastra?

Gala- No

Esmeralda- Entonces... ¿Porqué te encuentras en esta casa?

Gala- He venido, como ya os he dicho, acompañando a mi madrastra.

Cindy- ¿Para qué?

Gala- No lo sé.

Esmeralda- ¿Cómo qué no lo sabes?

Cindy- ¿Nos quieres tomar el pelo?.

Esmeralda- ¿Quieres reírte de nosotras?

Gala- No, yo... Bueno no sé que queréis que os diga.

Esmeralda- Sí tu madrastra no vive aquí ¿ Donde se encuentra ahora?

Gala- En el jardín.

Cindy- ¿Cómo lo sabes?

Gala- Pues por que al salir con Cruella, lo ha dicho.

Las dos- ¡Cruella¡ ¿Has dicho Cruella?

Gala- Sí.

Esmeralda- Cruella.

Cindy- La malvada Cruella de Ville.

Gala- La misma.

Esmeralda- Entonces...

Cindy- Entonces...

Esmeralda- Esta es...

Cindy- Entonces esta es ...

Esmeralda- La casa de...

Cindy- Entonces esta es la casa de...

Esmeralda- Cruella de Ville.

Cindy- Entonces esta es la casa de Cruella de Ville. Eso es, esta es la casa de Cruella de Ville. Cruella de Ville ha sido quien ha raptado a...

Esmeralda- Cruella de Ville, ha sido quien ha raptado a Mary Popins, y Galadriel y su madrastra han sido sus cómplices. Asunto resuelto.

Gala- ¿Qué han raptado a Mary Popins?.

Cindy- Sí, no te hagas la tonta.

Gala- Pero... pero yo no he sido.

Esmeralda. Tú eres cómplice.

Gala- Yo no soy cómplice.

Cindy- Sí que lo eres.

Gala- No lo soy.

Esmeralda- Lo eres.

Gala- (llorando) No lo soy, yo no se nada del rapto.

Esmeralda- No puedes negar que te encuentras en el lugar de los hechos.

Gala- Si, pero yo no se nada.

Cindy- (Pasa corriendo Fétido) Ese era Fétido Adams.

Esmeralda- Siiii, Fétido Adams, muy interesante.

Gala- Lo veis, soy inocente, el culpable es Fétido.

Cindy- Podría ser. (pasa corriendo Alié)

Alié- Fétido cariño ¿dónde te  escondes?.

Cindy- Esa era la bruja Alié, también ella es culpable del rapto.

Esmeralda- Este asunto se complica por momentos, ya no sé que pensar.

Gala- Lo que esta claro, es que yo no tengo nada que ver con este asunto.

Cindy- Eso esta todavía por determinar.

Gala- Repito... (Pasa corriendo Cruella, la persigue con un vaso en la mano Utopía)

Utopía- Si quieres curarte, tienes que bebértelo.

Esmeralda- Este asunto creo que es más oscuro de lo que podíamos imaginar.

Cindy- Creo que lo mejor que podíamos hacer es largarnos.

Esmeralda- Eso mismo pienso yo.

Gala- Lo que os pasa es que estáis cagadas de miedo.

Las dos- ¿Miedo?

Gala- Sí, miedo.

Las dos- (Chulas) Nosotras. (Se oye un grito. De un salto se abrazan y se ponen ha temblar)

Esmeralda- ¿Qué? ¿Qué ha sido eso?.

Cindy- Un grito horripilante. Yo me las piro.

Esmeralda- Yo también.

Gala- Os acompaño. (Se oye cantar igual que cantaría Mary Popins)

Las tres- ¡Mary¡ (Pasa corriendo Bitel, que todavía es un gato, perseguido por Martes y Miércoles)

Esmeralda- Tengo miedo.

Cindy- Yo también.

Gala- Y yo. (Pasa corriendo Griaule)

Griaule- Socorro.

Cindy- ¿Pero qué está pasando? (Pasa a toda velocidad Mortifica)

Mortifica- Es insoportable.

Esmeralda- No entiendo nada. (Pasa dando saltitos y cantando, Pulgarcita)

Pulgarcita- Supercalifragilisticoespialidoso...

Esmeralda- ¡Alto ahí Pulgarcita¡ ¿Puedes decirnos por favor qué sucede?

Pulgarcita- Si claro, es muy sencillo. Fétido ha raptado a Mary Popins para regalársela a Morticia, por que hoy es su cumpleaños. Yo estaba con Mary cuando Fétido la rapto, entonces lo seguí hasta esta casa, con la intención de rescatarla. Pero no sabia como hacerlo, pero Griaule ha dicho:

"suerte que Mary llevaba la boca tapada, por que si se pone a cantar no podremos soportarlo". Entonces cuando han ido a meter a Mary en el Horno me he puesto a cantar.

Cindy- ¿Pero donde esta Mary?

Mary- Aquí. (Entra en el escenario) Suerte que Pulgarcita me ha liberado, sino ahora estaría tostándome en el horno. Desde luego...

Esmeralda- ¡Mary¡ qué alegría.

Cindy- Sí, si qué alegría.

Pulgarcita- Si, si mucha alegría, pero en lugar de rescatarte, estaban aquí las tres de cháchara.

Cindy- Eso no es verdad.

Esmeralda- Estabamos indagando sobre tu paradero.

Galadriel- Lo que dicen es cierto, me estaban interrogando a mí.

Pulgarcita- ¿Y por qué no interrogabais a fétido?, fue él  quien  rapto a Mary

Cindy- Porque no sabíamos que esta era la casa de Fétido.

Pulgarcita- Esta no es la casa de Fétido.

Galadriel- ¿De quién es esta casa?

Mary- De Morticia.

Las tres- ¿De Morticia?

Pulgarcita- Sí, de Morticia, que parecéis tontas. Menudas investigadoras. (entra balando Hércules)

Mary- ¿Y a este qué le pasa?

Pulgarcita- Griaule que lo ha hechizado.

Mary- Seguro que se lo ha ganado a pulso.

Pulgarcita- Seguro, con lo pesado que es, pero en el fondo es buena persona, y lo han hechizado por venir a salvarte.

Mary- Tienes razón, pero podemos dejarlo un ratito más así.

Todos- Buena idea. (Entran el resto, lentamente, asustados, con mucha precaución)

Utopía- Querida hijita.

Galadriel- Ahora soy tu hijita ¡no¡ y hace un rato era la tonta.

Utopía- Era en broma cariño.

Martes- Esto es vomitivo, mamaita porque no las hechizamos y nos las cenamos a todas, y dejamos la oveja para desayunar.

Miércoles- Eso mama, todas al horno.

Pulgarcita- (cantando) Supercalifragilistico...

Los Monstruos- ¡Noooo¡

Martes- Vale, vale nada de hornos

Miércoles- Pero basta de canciones.

Pulgarcita- Si queréis silencio, ya podéis disculparos por haber raptado.

Fétido- Yo, yo soy el culpable de todo, todo el mundo dice que Mary es una pesada, como es el cumpleaños de Morticia, pense que nadie echaría de menos a la señorita Popins, pero ya veo que estaba equivocado. Lo siento, yo creía que no hacia nada malo.

Pulgarcita- Que algunos digan que Mary es un poco pesada, no significa nada, todos queremos y apreciamos a Mary de verdad.

Mary- ¿De verdad soy una pesada?

Todos- ¡Sí¡

Mary- Vaya, no me había dado cuenta, pero ya que lo ...

Martes- Lo veis ya empieza.

Miércoles- Que se calle, por fa.

Mary- Me callo.

Alíe- ¿Y ahora qué hacemos?

Pulgarcita- No sé.

Griaule- ¿Por qué lloras Morticia?

Bitel- Sí, Morticia, ¿por qué lloras?.

Mary- No llores mujer, que ya se ha arreglado todo.

Morticia- Si todo arreglado, pero yo me quedo sin fiesta de cumpleaños.

Esmeralda -¿Por qué no celebramos una fiesta?

Morticia- Si claro, todos juntos, seguro que dentro de diez minutos, os estaréis peleando.

Mary- No tiene porque ser así.

Bitel- Entonces ¿cómo?

Cindy- Pues con buena voluntad, para empezar Griaule puede quitarle el hechizo a Hércules.

Griaule- Ni hablar, que se pone muy pesado y no me deja en paz.

Pulgarcita- No te preocupes que no te molestara.

Griaule- Deja de balar y vuelve a tu ser. (Hércules sale del hechizo)

Pulgarcita- Desde el momento de ahora Griaule es tu amiga por siempre jamas.

Hércules- (mira a todos, se encuentra a cuatro patas, ve a Griaule) Mi querida amiga Griaule, cuantas ganas tenia de verte.

Griaule- Me alegro.

Martes y Miércoles- (que han salido de escena entran con una tarta) Mama, empecemos la fiesta.

(Todos empiezan a cantar el cumpleaños feliz, mientras se van apagando las luces)

 

                                                         FIN

 

Personajes:

Morticia

Fétido

Miércoles

Alíe

Griaule

Bitelchus

Martes

Cruella:   

Utopía

Galadriel

Esmeralda

Cindy

Mary Popins

Pulgarcita

Hércules

 

 

 

 

 

Santiago

Helen: ¿Cuando llueve lo hace en todos los lugares o sólo aquí?

Geni: No sé, nunca he ido hasta el final de la lluvia.

Helen: La piedra retiene la humedad del agua, es por eso que la piedra es fría. Cuando me tumbo sobre la piedra, el frío me traspasa, los huesos penetrados por la humedad retenida en la piedra se encolerizan, es entonces cuando tengo ganas de fundirme en el corazón de la piedra y buscar cobijo en él, que el interior de la piedra sea mi morada.

Geni: Un día soñé un día sin lluvia.

Helen: ¿Qué viste?

Geni: Nada. Tras la lluvia no hay nada. La lluvia está porque no hay otra cosa. Hay otras cosas porque está la lluvia. ¿Cómo bailar en los charcos sin lluvia? Sin lluvia no hay charcos.

Helen: ¿De la lluvia nació el mar? ¿Alguien entiende el lenguaje de las olas? ¿Las olas son lluvia?

Geni: Las olas son gotas atrapadas por la tierra. Luchan contra la roca para liberarse. Se agotan hasta una extenuación inexistente.

Helen: La lluvia es danza.

Geni: La lluvia es río.

Helen: La lluvia es danza, ritmo.

Geni: La lluvia es río, caudal.

Helen: La lluvia es danza, ritmo, rito.

Geni: La lluvia es río, caudal, musgo.

Helen: la lluvia es danza, ritmo, rito, vida.

Geni: La lluvia es río, caudal, musgo, vida.

Helen: Lanzo un zapato al aire, si cae sobre la suela se inunda, ¿se ahoga?

Geni: No sé. ¿Qué hay de malo en la lluvia?

Helen: Goteras.

Geni: Gris.

Helen: Ropa húmeda.

Geni: Gris.

Helen: Frío.

Geni: Gris.

Helen: Charcos que no bailo, piso.

Geni: Gris.

Helen: La lluvia es gris.

Geni: ¿Por qué la lluvia esconde los colores?

Helen: Porque detrás de la lluvia hay más lluvia, la lluvia esconde los colores, los plomiza. Tenemos que clavarnos a la piedra, para que el agua no nos arrastre, bailar con los pies adheridos al suelo, con sangre si es necesario.

Geni: Yo tengo el pelo rizado, con la lluvia es un asco. Me gustaría bailar agitando el cabello con un movimiento circular de la cabeza, sacudir todas las gotas que habitan en la raíz de mis cabellos. Si pudiese daría una patada en el suelo y enviaría toda esa agua arriba, hacia el cielo. Luego acurrucarme, clavada a la piedra y esperar que toda esa agua callese de golpe.

Helen: Te ahogarías.

Geni: No. Dejaría de respirar un instante, que en un instante suceda todo. Si quieres te digo cuando lo haré. Te dejaré estar conmigo, a mi lado.

Helen: ¿Si me sumerjo en el mar, el agua de lluvia me toca?

Geni: Tonta claro, toda el agua del mar es lluvia.

Helen: El agua de lluvia es dulce, la de la mar salada.

Geni: el mar es lluvia de ojos.

Helen: Si dejase de llover me compraría un paraguas.

Geni: ¿Para qué?

Helen: Para recordarla.

Geni: ¿Me das un beso?

Helen: ¿para qué?

Geni: Para recordarlo.

Helen: Vale. (Se lo da)

Geni: Voy a guardar este beso lejos del gris.

Helen: Dame un abrazo, caliéntame el corazón.

Geni: El corazón es rojo, en él guardaré tu abrazo.

Helen: El corazón se esconde bien dentro para que la lluvia no lo descubra y lo arrastre.

Geni: Si un día deja de llover...

Helen: Ese día no existe.

Geni: Pero si deja de llover, me pondré un vestido transparente. Que nada quede oculto como ocurre ahora detrás de la lluvia.

Helen: ¿El corazón de la lluvia es húmedo?

Geni: El corazón de la piedra retine el latido de la tierra, calla el golpe del artesano.

Helen: ¿Y cuando grite la piedra?

Geni: Cuando grite la piedra dejara de llover.

 

Fin.

Me suena a Godot. A gente que espera.

Fue en Santiago, tiempo hace de ello,  este texto nació allí. Geni, Helen, Ana... El recuerdo perdura

lo que se espera

Estoy sentado en un vagón de tren dirección a Vigo. Frente a mí, sentada, una jovencita que no ha dicho una palabra en las dos horas de viaje que llevamos. He intentado entablar conversación, pero nada. Por tanto he sacado un libro y me he puesto a leer. En un momento dado la jovencita se ha levantado y ha cogido de su bolsa de viaje, no he podido evitarlo, al agacharse a coger lo que sea su lindo culito se ha quedado a escasos centímetros de mí. Siempre que tengo un culito tan cerca me excito levemente. Me he quedado absorto, metido de lleno en ese culito. Al levantarse y girarse para sentarse nuevamente, observo que un paquete de tabaco  sobresale de uno de los bolsillos de su vaquero. Le pido uno.

-         ¿Quieres fumar? Me pregunta, puede que tenga catorce o quince años.

-         Si me das uno, sí. Respondo

Sin decir palabra sale del compartimiento, por supuesto no me ha dado ningún cigarrillo.

-         ¿qué demonios he dicho que tanto le ha molestado?

Varios minutos después vuelve, ha cambiado los vaqueros por una faldita de colegiala tan corta que le pondría la polla dura a un ciego. Me sumerjo en la lectura.

-         Su tabaco, gracias. Dice.

Levanto la cabeza, la miro al los ojos, aparentemente no veo el cigarro que me ofrece, esta jovencita quiere reírse de mí. No, no quiere reírse, al mirar, sin querer a la faldita observo un cigarro que esta introducido levemente en su vagina. ¡No lleva bragas! Exclamo en mi interior. Puede que no tenga más de trece años, pero ya tiene pelos en su monte de venus, seguro que se esconde para mear, y como dice el dicho: “Si se esconde para mear ya esta lista para follar”. Ante mi boquiabierta actitud, se levanta y pone el pestillo en la puerta del departamento y corre las cortinas. Se gira, me mira fijamente y se quita el jersey, para los años que tiene, tiene un buen par de tetas.

-         ¿Follamos? ó ¿Fumamos? Dice.

En estas circunstancias, ¿quién quiere fumar?. Instantes después ella se esta fumando mi enervado puro, el cual succiona con una avidez propia de alguien poco avezado en estas lides, pero con un afán que me hace pensar que en poco tiempo será toda una experta. Se separa de mí, se sienta abre las piernas al máximo y me pide que la penetre, es una niña, lo sé, pero mi polla no entiende de eso, antes de follarla le lamo el chochito hasta dejarlo limpio como la patena, está más húmeda que el mar. Le doy la vuelta, voy a follarla por delante, por detrás, acerco mi polla a su vagina...

Me despierta el cobrador, hemos llegado a Vigo.

futuro?

futuro?

 “Pues un buen plan de futuro…” el futuro es hoy, dicen. Tal vez lo fue ayer. Hay una distancia, un bucle, un ser y no ser. Soy, pues es mayor el porcentaje de ser, que de no ser, pero queda la duda. Un anuncio, una tormenta… esa cercanía al caos, la cabeza escondida en el regazo; algunas cervezas y algún cigarro mezclado con hachis. Esta es una revuelta, un ya estuve cerca de este sendero, hay que mirarse el culo para verificar su existencia… he perdido los sueños de una muerte prematura, camino por este contar de edades, preferiblemente suma. Estos tiempos de no sé hacia dónde se va, tiempos de hipotecados sueños. Que se me permita escribir tu epitafio, siendo igualmente el mío. Coge la pelota, golpea con fuerza y corre tras ella, ella es una fuente, en esa fuente beber y reflejarse. Sin saberte, sin esperarte, sin conocerte… Un aguacero, que todo lo arrastre. Ya me dirás si hacia falta el aire.

de noche

de noche

Sucede de noche, en este tedio que me impide irme a casa, ese tedio hoy, ayer mañana. Si te veo te reconoceré entre el gentío, me escondo y te observo, si vienes no me lo digas, ya lo intuiré, como eso que dicen de un gato que se pierde y vuelve al hogar. Mis temores se asemejan a los cuadros de Lucien o Balthus es ese temor que te atrapa ante la imagen. No soy de los que se regodean en la perdida, pero sigues en mi agenda. Hay tontos, hay gallinas, pollos alimentados en la noche ficticia, en el día creado, no soy como Dios, soy joven hasta que me encuentro con un espejo. Es curioso lo de los espejos, siempre hay un espejo dispuesto a recordarte lo que eres, pero al instante lo olvido y renazco. Sucede de noche, como soy miope no veo con la claridad que me gustaría, no me importa, es una realidad. Cuando deje de dar vueltas y me tumbe en la cama...

Por cierto hoy se acaba la Expo, celebremos a los descerebrados que en su empecinamiento destruyeron esta ciudad. Boggiero a la cabeza, un brindis por aquellos que contribuyeron a una Zaragoza que no se rinde, o lo hace... pero bueno, el francés se fue.

revuelto

Hoy en bici, 2 ruedas, dos pedales... etc. Un dulce despertar, hay menos sensación de cansancio y uno se acostumbra a la renovada rutina, ¿se renueva la rutina? Pues no lo tengo claro, a veces, muchas, escribo verdaderas tontadas, escribir y no prestar demasiada atención a lo que escribes, es lo que tiene. Lo de la escritura automática.

Sabré de ti, pues no lo sé, sabrás de mí, pues si.

Un beso a todos los tele espectadores.

vuelto

Se regresa, fin de estas breves vacaciones, pero intensas, sentirse padre las 24 horas es cansado y reconfortante a la vez, es irritante y hermoso, no remitimos siempre a la huida.

Un día de estos te llamo, o me llamas, o nos llamamos, o lo dejamos para otro día...

Un día de estos me escapo

Un día de estos aprendo a escribir, y los que leéis estas líneas o vais a cagar, cuando aprenda a escribir puedo ser la ostia de aburrido

Un día de estos me relajo un poco, y dejo de dejar

Un día de estos...

mentiroso

 

Raúl: Cuando había dejado de buscar, te encuentro.

Esti: ¿Qué quieres decir?

Raúl: Eso, que te encuentro cuando ya no quería encontrarte.

Esti: Pues pasa, vete. No voy a implorarte que te quedes. Has venido por tu propia voluntad, no voy a decirte que te marches. Haz lo que debas, lo que puedas o lo que seas capaz de hacer. Aquí estoy, si lo quieres te lo doy, si no lo quieres me quedo con las ganas. Yo sigo buscando, de momento estoy parada en ti, mejor dicho varada, las olas, la luna, ya sabes... con la luna llena puedo volver a la mar. Tú eres el ancla, todas las cadenas pueden romperse, de nuevo a la deriva, hasta encontrar un nuevo puerto.

Raúl: Te encuentro y no puedo dejar de pensar en ti. ¿cómo será besarte? ¿Tocarte? ¿Hacerte el amor? ¿Follarte hasta la extenuación?

Esti: Soy como un supermercado, coge lo que quieras, si no te gusta tienes una semana para devolverlo, además ofrezco grandes facilidades de pago.

Raúl: ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

Esti: Buscando y encontrando. Teníamos una necesidad y aquí estamos para satisfacerla

Raúl: Si juegas con fuego, te quemas

Esti: Yo no estoy jugando. Lo que deseo es calentar tus frías noches de invierno

(Esti comienza a quitarse la ropa)

Raúl: ¿Qué haces?

Esti: Me quito la ropa

Rául: Para...

Esti: Tú que crees

Raúl: Lo imagino

Esti: No, no puedes ni imaginártelo

Raúl: ¿Me provocas?

Esti: Te provocas tú solito, no necesitas mi ayuda. Es lo malo de estar necesitado

Raúl: ¿Estoy necesitado?

Esti: De mi sí

Raúl: Muy segura estás

(Suena un móvil, ninguno de los dos parece hacerle caso. Sigue sonando, sigue sonando, deja de sonar. Vuelve a sonar.

Esti: ¿No lo vas a coger?

Raúl: No

Esti: Cógelo, y acabemos de una vez

Raúl: No

(Sigue sonando)

Esti: Por Dios, cógelo

Raúl: No

(Esti se dirige a la chaqueta de Rául que descansa sobre una silla, coge el móvil, mira la pantalla y se lo pasa a Raúl)

Esti: Es tu mujer

Raúl: (Coge el teléfono) Dime... no he llegado a tiempo... estoy trabajando... ya sé que no estoy en la oficina... necesito concentrarme... pues eso, que necesito concentrarme. Puedes dejarme en paz durante dos horas seguidas, no te pido más, dos horas sin que me llames, dos horas sin tener que coger el móvil cada quince minutos. Un par de horas para mi mismo, sin tener que compartirlas con nadie... no, no estoy cabreado, estoy agobiado, me agobias... no llores, joder, deja de llorar... mira mejor cuelgo antes de que diga algo de lo que tenga que arrepentirme.

(Cuelga el teléfono)

Esti: Eres un mentiroso

Raúl: Tienes razón, soy un mentiroso. Un mentiroso por negar la realidad, un mentiroso por vivir una vida que no quiero vivir. Por encima de todo soy un mentiroso por intentar convencerme, de que lo mejor es no abrazarte, no besarte, acariciarte, follarte... amarte. Soy un mentiroso por intentar convencerme que lo mejor es que me vaya a casa y hacerme creer que aquí no ha pasado nada, que todo esto es una ilusión, un sueño.

Esti: ¿Qué quieres hacer? Soy real, tan real que puedes tocarme, abrazarme, besarme, follarme, amarme. Soy tan real que me resulta imposible pensar que puedo perderte. Soy tan real...

(Suena el móvil)

Raúl: Ahora mismo voy... no te preocupes... ya estoy mejor... no tengo nada que perdonarte... (Raúl se aparta el móvil de la oreja, lo mira y lanza contra la pared) Soy un mentiroso, por decirle que ahora voy, sabiendo que no voy a volver jamás.

(Oscuro)

nada

Lo sé, pero he perdido cualquier forma de pudor que me habitase, aunque probablemente me escudo en la frase, para disfrazar mi pudor. Ya no me retracto, qué más da acertar o equivocarse, lo importante es remover. Este calor, este jodido calor. Hago tantas cosas que paree que me escondo tras ellas, oigo música y veo alguna peli que me gusta: Escondidos en brujas. Escribo y escribo sobre la guerra, los desastres de la guerra, solamente frases. Veo a Luisa y cada día la veo más guapa y me gusta, que conste en acta. No sé de Bea y duele, sé de Javi y algo de Esti y un mucho intuyo de Pilar, que nos deja y no sé si sabremos o querremos rellenar su hueco, ayer Teresa le pidió un chicle por el interfono a Paula y me volví loco buscando los putos chicles. Carlos es funcionario y me alegro de ello, Lole también estos Isótopos... Javi madura... los hijos crecen, en todo, también en mala leche.

Un gran libro: En la carretera, un disco... hay tantos.

Un cuento: Hace tiempo, lo pienso, pero no hago nada, hace daño, lo siento, pero no hago nada, me molesta la luz, pero no hago nada. No hago nada, nada, intento mover los ojos y no hago nada, las manos: nada, las piernas... nada. Alguien entra en la habitación, dice: Pobre, tan joven. No acabo de entender, intento hablar, gritar; nada. Entran muchos, después de unas palabras, la luz desaparece, entonces comienzo a comprender. Intento gritar.

ronchos

Estamos de más, siempre lo he sabido, no tengo miedo a desaparecer, si hay algo que me aterre es el dolor, la perdida. Seguimos aquí y no sé muy bien, sigo sin comprender, sin entender, hace daño la distancia, el no poder decirte, a cualquiera, que siempre me equivoco, que tras la esquina se esconde mi miedo y mi empacho. No quiero dejar un rastro, si he de irme que sea en silencio, y con pocos recuerdos. Doy todo y todo lo pido, ese es mi error y mi acierto. Cansados los pies de caminar, bajo el sol de justicia, ¿es justo el sol que te agota y deshidrata? Hoy no me puedo quejar, mañana puede que tampoco, eso deja pocos recursos, hoy veré al rubio que no lo es y al menos eso me satisface. No te veré a ti, respeto tu silencio y ausencia. Me es grato comunicaros que me voy a tomar un Acuarius de naranja con la chica ronchante y repleta de mal humor, solamente en los tiempos ronchantes, por cierto no la había visto, y puedo decir que al margen de ronchante y picajosa, esta bien guapa. Hay que alejarse un poco de ella que casi todos los que la rodean se acaban separando.

Sergio Algora

Venía pensando en esas amistades que sin saber muy bien porqué se dejan ir, pero eso no deja de ser parte de esta vida, no se puede ser infalible para todo el mundo, yo al menos he dejado de pretenderlo... Hay algo que me duele y no es precisamente eso, me duele la muerte, por inoportuna y por el dolor que me produce y produce en mis amigos, esos amigos que están guardados en el alma y que el paso del tiempo no desdibuja. Si tuvieras que comerte... un señor Alambre que me quema. No son las luces de la ciudad, no hay hambre de cerillas, se apaga la vela con lágrimas de Mª Ángeles, con el dolor de Rafa, con la perdida de Andrés o Sergio, regreso a los gusanos, en polvo nos convertiremos. Que suene una canción pop y se sirva Champán. Un pianito Casio, esa melodía que se queda, no iremos juntos a la luna, no sé sufrir por mí, pero si por los demás. A tú última despedida. Sólo se despiden, de verdad, los que tiene todo que decirse. Con todo mi ser: Sergio Algora

03

Mi niña se echo a la mar

Subida en una patera,

En las aguas de Tarifa

Se le fue la vida entera.

Mi niña, sus verdes ojos

Persiguiendo una quimera.

Azul intenso, el mar

En sus pulmones el agua.

Mi niña, campos abiertos,

Un cuerpo hinchado en la arena.

Recuerdos: Hasta pronto.

Mi niña se echo a la mar

La mar se quedo con ella.

¿Qué futuro espera?

En la tierra-esperanza,

Camino de una locura

Para acabar...

¿Puti-club de carretera?

Mi niña, dormir tranquilo,

Mi niña, noche, cuarto menguante.

Patera esperanza vendes

Patera que vida quitas

¿Dónde mi hija descansa?

¿En la playa de Tarifa?

Mi niña se echo a la mar

Aún sin saber nadar.

02

Uno y uno, son dos

cinco por cuatro: veinte

una cueva, es una cueva,

una montaña, pues eso.

¿Una metáfora?, mejor no.

pero entonces, ¿qué queda?

Queda, lo que se esconde,

o se reprime, o se oculta,

o se guarda, o se pudre,

o se marchita, o se muere,

o se queda en nada.

Soñé un beso,

Solamente un beso,

Puesto a multiplicar...

La resta, mejor la resta,

Tan confuso todo:

Un sombrero, arena, diciembre...

Un césped, recién cortado,

olor  que enloquece,

o puede enloquecer.

No hay nada tan explícito

Como lo que no se dice,

como ir al cine

sin haber ido.

01

¿Qué harías tú...

si fuese hoy otro tiempo?

¿Qué harías tú...

nacida antes, o después de hoy?

¿Qué harías tú...

si la vida doliese de amor?

¿Qué harías tú...

si el tiempo se renovase?

¿Qué harías tú...

si dar un paso no fuese tan difícil?

¿Qué harías tú...

si no fueses tú?

¿Qué harías tú...

para ser tú?

¿Qué harías tú...

con aquellos que aman?

¿Qué harías tú...

con las cosas que nunca te dije?

soez?

Desearía no haber tenido relación alguna con ese sórdido asunto, pero como siempre mi polla decidió por mí, y como siempre me dejé llevar.

Un té en casa de ellas: pintaba bien la cosa.

Al entrar me encuentro con una vestida y la otra desnuda. ¡Sorpresa!, una de las dos quiere follar contigo, la otra comerte la polla, tú eliges. El panorama no podía ser más alentador. Como me daba igual follar o que me comiesen el aparato, elegí a la desnuda, los sujetadores nunca se me han dado bien.

Fuimos a su dormitorio, la otra se quedó en el recibidor, supongo que decepcionada; la vida es así, me bajé los pantalones y el slip, puedo asegurar que en estos momentos no necesitaba muchos estímulos.

Me has elegido a mí, por tanto has elegido que te coman el nabo. Dijo al tiempo que acariciaba tiernamente mi pene, acercó sus lindos labios a mi aparato reproductor, y en un abrir y cerrar de ojos me dio un mordisco, que por poco me arranca la polla, casi me desmayo de dolor, no sé cómo reaccioné tan rápidamente, un jarrón apareció entre mis manos y antes de que pudiese, comérsela entera le di un jarronazo en la cabeza, salí corriendo de la habitación dando alaridos como un poseso.

En el recibidor su compañera: ¿Follamos?  Yo aguantaba mi polla sangrante entre las manos al tiempo que le decía que se fuese a tomar por el culo.

Al salir de aquella casa, lo único que me preocupaba de verdad era encontrar una explicación que darles a los de urgencias.

 

nepal

Hace frío, heces de cualquier animal, un agotamiento que impone descansar y el cuerpo algo dirá. Manchas en la piel, acerca de la luz sólo decir que el sol me quema. Tantas voces que encontrar y desandar este camino. No quiero palabras mal sonantes, detesto la vida que se cierne sobre mis cansados huesos. Hay un recodo, que no encuentro en el que arrojarme, arrullarme. Dame de tu pecho, cántame una sonrisa y deja que el aire haga el resto. Esta herida que no supura, que se queda todo para si. Día entre pan y chorizo. Una tostada, un calabacín... que descabellado es lo correcto, lo correcto, lo correcto... aparta la rueda del camino, sal que cura las heridas. Devaneo, un poco de amor desventurado, un lodo, un perro, lo es, siempre lo ha sido, siempre lo he sido. En Nepal me perdería, hoy allí me perdería. Hunde el barco y sumérgete en los lodos.

ole

Se ha resquebrajado la máscara, el sol ciega mis ojos y no tengo donde ocultarme. Hubiese matado a 10 conductores de autobús, hubiese escupido a la cara de la vieja que me ha empujado, hubiese dejado de pensar en vosotras, que me tiro por el balcón y extiendo las alas. Me cobijo en vuestro pecho y dejo de pensar. Que jodido eso de pensar. Hoy hay tres hermanas, me canso de buscar, sobre todo por la molestia de justificarse. Roto los compromisos tan solo queda lo que realmente se desea.

sube

Sube peldaño a peldaño, descansa cada cinco escalones, el aire se resiste a entrar en sus pulmones, tras la quinta parada, algo le dice que tenga prudencia, que se puede detener. Mira el reloj, son las cinco de la tarde, un quinto piso sin ascensor... es lo que hay, lo que se puede pagar. Este mes de mayo está resultando demasiado húmedo, eso no es bueno para su salud. Sube otros cinco escalones, descansa, saca una botella de agua de uno de los cinco bolsillos de su chaqueta, tiene frío, da cinco sorbos y la vuelve a guardar. Mira el reloj, nuevamente, las cinco y cinco, el tiempo parece detenerse. Se ahoga, intenta abrir la boca, los pulmones, intenta balbucear alguna palabra de socorro, se queda sin aire, cae desplomado y cinco escalones después, se detiene, ve la vida pasar ante sus ojos, cinco minutos bastan.

A las cinco de la tarde...

despierta

  • - Despierta, date prisa, esto se acaba...
  • - Necesito mear. Nada más, una buena meada, una meada liberadora
  • - Déjate de esas cosas, se acaba el tiempo, hay que salir de aquí...
  • - Contigo siempre es lo mismo: urgencia
  • - ¿Y si nos cogen?
  • - Di más bien si nos recogen. Aquí hacia dónde se encuentra la Meca
  • - ¿Qué más da?

¿Agua? Sed del desierto, de la duna. Aquí los romanos dejaron su huella, al otro lado, tras el estrecho... una nueva vida, una nueva muerte. El camino es la salvación, un DIOS en el que creer, una palabra, un gesto. Los pasos del profeta, sus caminos, sus enseñanzas. Salir del hogar y no regresar, no hay retorno posible. Queda la duda, dentro, tan profundo que nadie la pueda intuir, la pueda sospechar. ¿Agua? ¿Qué fue de nuestra agua? El Corán en una mano, en la otra la arena del desierto, que se escurre, inaprensible, entre los dedos.

El autobús, el barco, el autobús, las nuevas calles al encuentro, el mismo sol, el mismo desierto. Tres ríos. Desde el hostal un patio interior, voces que hablan, que cuentan, Babel de idiomas...

  • - ¿Qué hora es?
  • - Las diez
  • - ¿Vamos?
  • - Sí

La gente, como en peregrinación se dirige a la inauguración, como en peregrinación a La Meca, a nuestros santos lugares... Al-Andalus... Un meandro en este río, río de la vida y de la muerte. Tanto calor humano, es imposible no rozarse. ¿Qué hago aquí? Siempre hay preguntas que mueren sin respuesta. No puede errarse la meta, en esta ciudad, ayer desconocida para mí, no hace falta saber dónde voy, ellos me guían. Queda tiempo para una oración. En el desierto, en las dunas pienso, un recuerdo que vuela, que flota en el aire como un halcón.

  • - Alá es grande
  • - ¿Lo es?
  • - Sí

La alegría se palpa en el aire, aires de fiesta... es un día importante para esta gente, nada me une a ellos, sin embargo sus rostros son como mi rostro, sus sonrisas, como las mías... ¿Qué me diferencia de ellos? La felicidad es efímera, este mundo es un lugar de lágrimas, de sufrimiento. Un instante de silencio, un instante para poder, para intentar creer que lo que voy a hacer es lo justo, lo necesario. Si pudiese volver, regresar al desierto... por eso somos dos, los dos con nuestros miedos, dos personas que no se habían visto antes de montar en el autobús, dos personas que no se conocen...

Son las doce, desde cualquier punto de esta ciudad se oirá la explosión, cuerpos desmembrados, muertos por todos lados, madres que han perdido a sus hijos, hijos que han perdido a sus madres, a sus padres. Madres, padres, hijos en esta fiesta familiar. No hay lugar en el que esconderse... nuestros hijos mueren todos los días, nuestras madres, nuestros padres... el dolor ha de compartirse...